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Quiero presentarte a Andrés Gananci, un emprendedor nato y creador del blog https://gananci.com. Él es muy profesional en lo que hace y cuando habla, realmente merece la pena escucharlo.

Espero que disfrutes la lectura como yo, y de paso aprendas algo nuevo. ¡Hasta la próxima!


3 Claves fundamentales para dejar de juzgar

 

Imagina esto, vas caminando por la calle y de pronto ves a una persona vestida inadecuadamente –según tus estándares- quizá sus pantalones, falda o camisa son muy cortos, excesivamente ajustados, los colores muy llamativos o “no combinan” las piezas juntas, ¿Qué es lo primero que piensas en ese momento? Probablemente sea “esa persona no debió vestirse así o ¿Qué le pasa, no tiene un espejo en su casa?

Que tire la primera piedra la persona que nunca haya emitido este tipo de opiniones o algunas parecidas -así sea solo en su mente- sin ni siquiera conocer al objeto de sus críticas. A veces hasta somos capaces de decir este tipo de cosas en voz alta y burlarnos del otro porque no están siguiendo los parámetros que nosotros consideramos correctos, pero ¿Quién dice que los parámetros por los que tú te riges son los ideales?

Nadie es dueño absoluto de la verdad, pero en muchas ocasiones actuamos como si lo fuéramos. Esto ocurre porque nuestra mente pudiera estar más cerrada de lo que pensamos, para abrirla, sigue estos consejos de Gananci.

Por supuesto, esto las personas no lo hacen por “maldad”, sino porque es impulso. Todas las personas tenemos opiniones que se forman a partir de las percepciones que tenemos en base a nuestra experiencia, a nuestro constructo cultural, a manera en que se nos ha criado, lo que hemos visto a nuestro alrededor, entre otras cosas. La diferencia es lo que cada quien hace con esas opiniones, deja que sen absolutamente “espontáneas” o las educa.

Hay gente que suele criticar, juzgar y opinar más principalmente porque cree que su manera de ver las cosas es lo que está bien, dejando de lado las perspectivas que son capaces de cambiar muchísimo la misma situación.

Si tú tienes sospechas de que perteneces a este grupo de personas que suele tener la crítica y el juicio como uno de sus hobbies, según lo que te ha dicho tu familia o las personas a tu alrededor, mira a continuación algunas claves que debes tener en cuenta para bajarle a la dosis de juicio diaria:

1.- Todo depende del cristal con que se mire. Siguiendo con el mismo ejemplo de la ropa, si vives en un país latinoamericano y ves a una mujer que no luce como extranjera vestida con un sari (la ropa tradicional hindú) pensarás que esa chica va disfrazada o que quiere llamar la atención, pero si esa misma chica estuviera en la India, se mezclaría fácilmente con el resto de las personas.

El contexto cambia completamente la realidad de las cosas y cuando te caes en cuenta de que la mente de cada quien es un contexto distinto podrás ser mucho más flexible con respecto a aquello que consideras correcto y lo que no.

Esto no significa que debes renunciar a tus valores o a tus principios, puedes mantenerlos, lo que harás ahora es permitir que los demás también tengan la libertad de regirse por sus propios valores y principios. No siempre tienes la razón y no hay problema con eso, tenemos derecho a equivocarnos porque nadie es perfecto.

Por otro lado, las costumbres y lo que es considerado “correcto” o no cambia con el tiempo. Hace mucho tiempo era mal visto que las mujeres anduvieran solas por la calle, pero hoy día eso es normal en la mayoría de las partes del planeta, solo por colocar un ejemplo.

2.- Incluye la tolerancia y el respeto en tu listado de valores. En la variedad está el gusto dice un refrán latinoamericano, por eso es muy probable que te puedas encontrar con muchas cosas con las que no estás de acuerdo, pero si te ejercitas en la tolerancia y el respeto verás cómo te liberas de muchas molestias e incomodidades.

Puede que ya seas una persona tolerante y respetuosa, pero esto no significa que no puedas mejorar en esta área. El respeto es algo que no puede ser selectivo, sino algo a lo que todos tenemos derechos.

La tolerancia te hará una persona más libre y feliz porque no estarás constantemente midiendo las acciones y elecciones de los demás para decidir si están bien o no, sino que le dejarás también esa libertad a ellos sin que tú te sientas afectado o afectada.

El respeto a todos por igual te convertirá en una persona de mente abierta que además tendrá como resultado el respeto para sí misma, porque es algo que ha estado dando a otros.

3.- Ten presente que cada quien tiene sus propias razones. Esta tercera clave te ayudará a desarrollar la empatía. Cuando no eres empático sino te quedas desde tu propia realidad viendo lo que el otro hace/dice/siente desde tu perspectiva será muy difícil para ti que dejes de juzgar.

En cambio, si pones en práctica la empatía podrás darte cuenta de que cada quien tiene razones por las cuales actúa de cierta manera, también sabrás que no podemos juzgar porque no conocemos las carencias del otro o las causas que le empujaron a ser como hoy en día es -independientemente de que todos tengamos la potestad de cambiar de rumbo si nos lo proponemos.

La empatía, el respeto y la tolerancia contrarrestan el juicio, además de que cuando decides dejar de hacerlo conscientemente tendrás los siguientes beneficios:

  • Mejores relaciones personales
  • Lograrás mayor confianza de los demás en ti
  • Recibirás menos críticas
  • Te afectarán menos las cosas de los demás
  • Te sentirás mejor contigo mismo
  • Tendrás una mente más abierta, lo que influirá en tu felicidad
  • Entre otros.

Ahora conociendo estas tres claves puedes notar que el dejar de juzgar no solamente te beneficiará a ti, sino a las personas a tu alrededor y también tus relaciones interpersonales en general. Cuando las personas te perciben como alguien respetuoso y tolerante, serás mucho más accesible para ellos.  Esto influirá significativamente en la creación y desarrollo de relaciones más sólidas.

Esto no es algo sencillo o que ocurre de un momento a otro, pero luego de que lo decides y a media que lo pones en práctica podrás ver cómo se vuelve una realidad en tu vida poco a poco, no te presiones. Así vayas lento, igual estás avanzando, sigue adelante.